miércoles, 25 de junio de 2014

Desorden



Se me ha mezclado y confundido todo. En el periódico debería haber hablado del aforamiento, y en la intimidad del blog del genio y la figura de Leonor. Es al revés, que lo del aforamiento me interesa poco. Por diversos motivos: 


  1. En el Tribunal Supremo, pero igualmente puede el exRey ser juzgado. La inviolabilidad la perdió. 
  2. Para el juicio de la Historia, no hay aforamiento que valga. Incluso yo mismo, que ni a juez de paz alcanzo, puedo tener mi juicio. 
  3. Eso, por un extremo. Por el Otro, está el Juicio de Dios, naturalmente. 
  4. ¿Largo me lo fiais? No tanto, vuestra Majestad, si me disculpais el memento mori. Probablemente menos de lo que tardaría un juicio chiquito en cualquier tribunal español. Y no es un deseo, ni mucho menos, que yo, puestos a desear, ¡larga vida al exRey!

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