jueves, 6 de septiembre de 2012

Nabokov


En la célebre entrevista para el programa Apostrophes, siempre interesante, a ratos inquietante, con golpes desternillantes, y entrevistadores sobrepasados, Vladimir Nabokov dice que no se arrepiente en absoluto de la metamorfosis del escritor en ruso que fue en el escritor en inglés que es. La curiosidad es si al hablar de metamorfosis, el ilustre entomólogo está pensando en los lepidópteros o si el ilustre escritor está pensando en Ovidio. La cuestión, sin embargo, está clara y se agradece: para un escritor cambiar de lengua es cambiar de naturaleza. 

[En Ambos mundos algo sobre sus cuentos]

miércoles, 5 de septiembre de 2012

1004.4 Bolas Bolinaga

 El 1004. 4 del Reglamento Penitenciario dice que "los penados enfermos muy graves con padecimientos incurables, según informe médico, con independencia de las variables intervinientes en el proceso de clasificación, podrán ser clasificados en tercer grado por razones humanitarias y de dignidad personal, atendiendo a la dificultad para delinquir y a su escasa peligrosidad".

domingo, 2 de septiembre de 2012

Cincuenta sombras, una luz

Como digo, las novelas son para el verano. Pero hay novelas y noverlas, que avisaban los moralistas clásicos, esos maestros. Esta temporada ha arrasado Cicuenta sombras, cosa por lo visto aproximadamente pornografiquilla y sadicona. Millones de ejemplares vendidos. Me quemaba la sangre, no por mis libros vendidos con cuentagotas, que cuento con eso, sino porque me daba un índice alarmante de la decadencia de mi admirada alta sociedad [snob, digo, sic] y de la sociedad en general. Por otro lado, la gente que la leía aseguraba que estaba mal escrita y que era mala, pero que estaban enganchados, con lo que lo empeoraban todo.

Leí una crítica de la psicoanalista Mariela Michalena, en la que explicaba el éxito del engendro por la necesidad interna de muchas mujeres, incluso liberadas y profesionales, de someterse al hombre. Esa patalogía, dice la experta, es más común de lo que parece, y está detrás de muchos casos de malos tratos, etc. La casualidad, esa colaboradora impagable de trabajo, quiso que resonara ese mismo día en la lectura de la misa Eph. 5, 22-33, o sea, el famoso fragmento que los príncipes William y la Middleton (la hermana de Pipa, cuyo nombre he olvidado) alteraron tan campantes y modernos. O sea, aquellos de "mujeres, someteos a vuestros maridos". Y entonces lo vi chestertonianamente claro. Los vicios de hoy son virtudes cristianas que se han independizado y van por ahí, solas, locas, descentradas. San Pablo propone esa sumisión, sí, pero a un hombre que está dispuesto a dar la vida por nosotros, y eso parece horroroso al mundo. Pero si la sumisión es sumisa y a cualquiera, se vende como rosquillos. Y viceversa, Werther y demás suicidios por amor, recordé. San Pablo propone que el hombre dé la vida por su mujer, pero la literatura se ha quedado con dar (quitar) la vida a las primeras de cambio, y ahí tenemos los excesos funerarios románticos, también desligados de su justa correspondencia y de su sentido.

Esa es la idea, que debería explicar mucho mejor, pero mi mujer me llama para que baje a la playa cargando sombrilla, sillas, toallas...

jueves, 30 de agosto de 2012

Mana leche y miel

La tierra prometida mana leche y miel, avisa el Éxodo. Y uno lleva cuarenta años leyéndolo como una metáfora publicitaria para un pueblo de hambrientos. Sin embargo, tras darme una pasada por el canto VI del Infierno, he aprendido que es una descripción muy justa de un paraíso, donde los conflictos se han arrancado literalmente de raíz. 

lunes, 27 de agosto de 2012

Pequeña hipótesis

Sé que no se trata de ninguna maravilla, pero, por un lado, está la vanidad de dar con la clave de lectura de una obra, aunque sea menor, y, por otro, la certeza de que, equivocada o no, esa clave mejora el libro. 

Y luego está la advertencia moral: cuando uno empieza a preocuparse mucho por advertir sus pequeños momentos de felicidad, malo. La felicidad, como dice la dudosa traducción española, mejor inadvertida